Tras más de dos años de espera, la Hoka One One Clifton 10 aterriza con un cambio radical bajo la suela: nada menos que 42 mm de altura en el talón, lo que la convierte de facto en una maximalista de pleno derecho. La pregunta es inevitable: ¿sigue siendo una Clifton o se ha convertido en algo distinto? La respuesta corta es que para quienes buscaban más amortiguación, esta entrega es exactamente lo que pedían; para quienes valoraban la ligereza y el tacto ágil de versiones anteriores, el aumento de peso y la plataforma más alta pueden resultar un paso atrás.
Respecto a su predecesora Clifton 9, los cambios son profundos aunque el aspecto exterior engañe. La mediasuela sigue utilizando EVA comprimido (sí, la misma de siempre) en un mercado donde marcas como Asics o Adidas ya apuestan por espumas de nitrógeno con mucha más respuesta. El drop oficial pasa de 5 a 8 mm, un giro claro hacia el corredor que aterriza de talón. La buena noticia es que Hoka ha escuchado las quejas sobre el ajuste estrecho y ha ensanchado notablemente la puntera, facilitando el movimiento de los dedos en tiradas largas. El corte superior de malla jacquard prioriza la durabilidad y la comodidad sobre la transpiración y la lengüeta pierde el sistema parcialmente cosido a los lateralaes en favor de dos pasadores de cordón, lo cual es discutible.
Lo más interesante de la Clifton 10 es cómo Hoka ha resuelto la estabilidad a pesar de un perfil descomunal: las paredes laterales de la mediasuela y la zona del mediopié extraordinariamente ancha mantienen la zapatilla firme incluso para pronadores leves. La suela exterior gana tracción respecto a la v9 y la durabilidad es sobresaliente en todas las zonas más expuestas. Frente a competidoras como la Asics Gel Nimbus 25 o la Saucony Triumph 23, la Clifton 10 ofrece una estabilidad más natural y un precio que la mantiene competitiva, aunque la falta de un compuesto moderno en la mediosuela la deja algo rezagada en energía de retorno frente a opciones con espumas de nueva generación como la Nike Vomero 18. Ideal para rodajes suaves, tiradas largas a ritmo conversacional y corredores neutros que priorizan la comodidad por encima de todo. De cualquier manera, su peso algo elevado y su carácter tirando a blandito la hacen poco apta para series o ritmos vivos, para eso está la Mach 7 si uno es realmente fan de la marca Hoka. Ale, a correr.