La Brooks Glycerin 23 es la zapatilla de entrenamiento diario de máxima amortiguación, diseñada para corredores que priorizan la comodidad en cada kilómetro. Con la mediasuela de DNA Tuned, ofrece una pisada suave y equilibrada que absorbe el impacto sin perder estabilidad. La suela exterior de goma resistente proporciona tracción duradera en diversas superficies. Ideal para rodajes fáciles, tiradas largas y corredores que valoran una pisada protegida y predecible.
La Glycerin 23 reduce el drop de 10 mm a 8 mm, con 39 mm de altura en el talón y 31 mm en la delantera, proporcionando más amortiguación en la antepié para una pisada más suave. El corte superior de triple malla jacquard con cuello de punto ofrece un ajuste premium (al menos que se note que se paga un buen dinero por la zapatillas) y transpirable. Frente a competidoras como la Asics Gel Nimbus 27, la Glycerin 23 ofrece más estabilidad y durabilidad; comparada con la Hoka Clifton 10, gana en protección pero cede algo de ligereza.
En carrera, la Glycerin 23 brilla en rodajes fáciles y recuperaciones. La combinación de DNA Tuned y un diseño estable proporciona una pisada suave que invita a acumular kilómetros sin fatiga. Es lo suficientemente protectora para superficies duras pero lo bastante estable para ritmos moderados. El ajuste es premium (sí de los que se notan caros), con cuello acolchado y malla transpirable. La durabilidad de la suela es excelente gracias a la goma de alta resistencia marca de la casa. Con 309g (hombre), es una de las opciones más protegidas en su categoría. Comparada con la Nike Vomero 18, la Glycerin 23 ofrece más estabilidad y durabilidad; frente a la Saucony Triumph 22, gana en protección pero cede algo de reactividad. Sobre gustos no hay nada escrito. Ale, a correr.