Con la Saucony Triumph 23 la marca norteamericana da un salto cualitativo en su zapatilla de amortiguación máxima, consolidando una de las gamas más queridas por los corredores de larga distancia. Pese al aumento de altura hasta 42mm en el talón, la reducción de 14g respecto a la versión anterior (272g en talla 9 US) y el nuevo compuesto PWRRUN PB basado en Pebax logran una combinación poco habitual: máxima protección sin sacrificar respuesta energética, una utopía que el marketing quiere hacer realidad. Un enfoque que recuerda al éxito de la Clifton 9 pero con un carácter más dinámico y versátil. En comparación con otras opciones del mercado, su precio de salida de unos 179,95€ la posiciona como una alternativa competitiva dentro del segmento premium.
Para los incondicionales de la saga Triumph, los cambios respecto a su predecesora Triumph 22 son significativos pero respetuosos con el ADN de la gama. El corte superior de malla engineered incorpora cinchas laterales que abrazan el mediopié proporcionando un ajuste personalizado, una solución que también encontramos en la Ride 16. El collarín semi-acolchado y la lengüeta de 8.8mm mantienen esa sensación premium que justifica su posición como tope de gama en amortiguación.
La mediasuela de la Triumph 23 es donde reside su mayor innovación: la espuma PWRRUN PB ofrece un retorno energético notablemente superior al promedio de la categoría, manteniendo consistencia incluso en condiciones de frío. El drop 10mm y la plataforma ancha (124mm en antepié) garantizan estabilidad para corredores con pisada neutra o supinadora. La suela exterior rediseñada con patrón agresivo y compuesto de alta adherencia asegura una durabilidad excepcional, superior a la media del mercado. Ideal para tiradas largas, entrenamientos diarios y corredores con fascitis plantar que buscan máxima protección sin renunciar a sensibilidad. Ale, a correr.