La Nike Air Zoom Pegasus 42 continúa la saga de zapatillas de entrenamiento diario más versátil del mercado. Con un peso de unos 275g para una talla 42 europea, mantiene el espíritu polivalente de la Pegasus mientras incorpora la espuma ReactX que ofrece un 13% más de retorno de energía que la React tradicional. Algo complicado de percibir en el día a día pero ahí queda. Su drop de 10mm (38mm talón / 28mm antepié) y las unidades Zoom Air duales garantizan una buena amortiguación sin la sensación de que sea chiclosa. Al igual que competidoras como la Ride 18 o la Cumulus 27, la Pegasus 42 destaca por su versatilidad y al final la decisión es muy personal: colorines, afinidad con la marca y pequeños detalles inclinan la balanza hacia un lado o a otro. El precio de salida de unos 140€ está en lo esperado, siendo una buena opción para entrenamiento diario y zapatilla para todo en corredores sin demasiadas pretensiones, aunque ojo a las ofertas que pueden convertirla en un chollo que siempre es bienvenido en la rotación de zapatillas si el armario (y el bolsillo) lo permiten.
Respecto a la Pegasus 41, los cambios son evolutivos salvo el precio, que siempre aumenta. El corte superior de malla ofrece una buena transpirabilidad con zonas de ventilación estratégicas, nada del otro jueves. El sistema de cordones tradicional se complementa con una lengüeta más acolchada que reduce presión en el empeine, aunque eso depende de lo fuerte que se ate uno los cordones. La zona del talón incorpora un contrafuerte interno que proporciona mejor bloqueo sin sacrificar comodidad.
La mediasuela de ReactX con unidades Zoom Air en antepié y talón ofrece una combinación equilibrada de amortiguación y respuesta. La suela exterior de goma con patrón waffle (gofre para los amigos) asegura tracción multidireccional que cumple bien, sin más. Perfecta para entrenamientos diarios, ritmos moderados y corredores que buscan una zapatilla todoterreno. No hay duda de que ninguna zapatilla te hará correr más rápido por sí sola, pero la Pegasus 42 es una elección que difícilmente decepciona aunque no llegue a enamorar. Ale, a correr.